Un archivo que se construye con cada función
La Petite Video nació en 2019 como un ciclo de proyección mensual en un sótano de Villa Madero. Durante dos años funcionamos sin plataforma propia: armábamos las funciones con copias que los propios realizadores nos acercaban y las discusiones posteriores eran tan largas como las películas. Esa dinámica definió el criterio de curaduría que mantenemos hoy: cada obra entra al catálogo porque alguien del equipo la vio, la discutió y pudo explicar por qué merecía una sala.
El salto a la plataforma llegó en 2022, cuando las escuelas de cine empezaron a pedirnos material con subtítulos y guías de análisis para usar en el aula. Hoy el catálogo reúne piezas de festivales internacionales y archivos de escuelas, organizadas por ejes temáticos que van de la memoria histórica a la experimentación visual. Seguimos siendo un equipo chico: la selección la hace un comité de tres personas, y cada cortometraje incorporado incluye ficha técnica, contexto de producción y una guía de análisis escrita por un especialista.
No buscamos volumen de estrenos. Buscamos que cada pieza del archivo tenga una razón clara para estar y una forma concreta de usarse en una sala, un taller o un aula.